Sola en medio de la nada
la muchacha escribe que no para,
vive del aire y de la asfixia
y de recordar.
Sola y presa de la rabia
la muchacha está canta que canta
a las paredes de su pecho
y su despecho.
Sola llora con frecuencia
y quejarse ya no tiene ciencia,
no hay una muerte más inmensa
que la del amor.
Sola con un gran esfuerzo
la muchacha se graduó de triste
con un postgrado y buen promedio
en la soledad.
Siempre y cuando no mencione yo
su nombre puedo hablar,
me ha pedido que no diga
ni sus señas ni su edad.
De vez en cuando la muchacha
se va de noche a caminar la rabia,
se pone a llorar como una niña
que aún no despertó la pesadilla.
De vez en cuando la muchacha
limpia su casa y el dolor no pasa,
despliega su alma hasta que sangra,
pobre la muchacha está de cama
y de dolor.
Ricardo Montaner.
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