sábado, 17 de enero de 2009

Coronel

Aquí ya hemos terminado amigo mío se acabo
acércate dame un abrazo que este infierno remitió.
Esperadme aquí un momento cuida de esta posición
Comprobare que terminamos la misión.

De acabar estas palabras ya nadie le volvió a ver
después de aquella victoria sólo un loco coronel.
Renunciaría a una gloria que jamás logro entender,
eligió cargar su arma con un clavel.

Después de cada batalla se encogía su corazón
el debía mostrar orgullo como solo sentía Dios.
Preguntaba siempre al cielo ¿Quién había ganado que?
pero nunca nadie supo responder...

Cuando los demás dormían se escapaba a la cantina
y llorando le contaba a una mujer,
que si el honor y la victoria valen mas que las personas
es que no hemos aprendido nada...

De las lágrimas que visten tu cara
de la tristeza que esconden tus miradas
de la vergüenza que siente mi alma,
cuando nadie canta esta canción
en la digo que no me da la gana
de hacer como que no se nada
de cada vida que se marcha sin decir adiós... sin decir adiós.


La Oreja De Van Gogh.

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